La primera pregunta que hace casi todo opositor cuando decide presentarse es también la más lógica: ¿cuántos temas tiene la oposición? La respuesta corta es que depende del cuerpo y de la comunidad autónoma. La respuesta útil —la que te ayuda a planificarte de verdad— es lo que desarrollamos en este artículo, porque detrás de la pregunta por el número de temas siempre se esconde otra: ¿es esto abarcable? Sí lo es, si estudias el temario LOMLOE 2026 con el método adecuado.
Cuántos temas hay por cuerpo: infantil, primaria y secundaria
El número de temas no lo fija el Ministerio de Educación de forma uniforme para toda España; lo establecen las convocatorias de cada comunidad autónoma dentro de los márgenes que marca el Real Decreto de acceso a la función docente. Por eso, la cifra concreta que te interesa es siempre la de la convocatoria oficial de tu comunidad. Dicho esto, hay rangos habituales que merece la pena conocer:
- Educación Infantil (0-6 años): las convocatorias suelen moverse en torno a 25 temas de carácter psicopedagógico, curricular y organizativo, aunque algunas CCAA ajustan el número hacia arriba o hacia abajo. Consulta siempre la convocatoria oficial de tu comunidad.
- Educación Primaria: el temario de referencia ronda los 25 temas, organizados en bloques de currículo, organización escolar, atención a la diversidad y aspectos normativos actualizados por la LOMLOE (Ley Orgánica 3/2020). El número exacto varía según CCAA, así que verifica siempre la convocatoria de la tuya.
- Educación Secundaria: aquí el temario se multiplica porque depende directamente de la especialidad. Una especialidad como Matemáticas o Lengua Castellana puede superar los 70 temas; otras especialidades más acotadas se quedan en 40–50. La fragmentación es grande: hay más de 60 especialidades de Secundaria reconocidas, cada una con su propio temario.
En cualquier caso, el número total de temas es solo una dimensión del reto. La pregunta relevante no es cuántos hay, sino cuántos serás capaz de recuperar con solidez el día del examen. Esa diferencia —entre temas leídos y temas dominados— es exactamente donde se juegan las plazas.
Por qué Cataluña, País Vasco y C. Valenciana suman temas extra de lengua cooficial
En las comunidades con lengua cooficial, las convocatorias añaden entre 3 y 6 temas específicos relacionados con la lengua propia y su didáctica. Esto afecta especialmente a:
- Cataluña: los temas de lengua catalana y su didáctica se integran en el temario del cuerpo correspondiente. La acreditación de nivel de catalán (normalmente C1) es además requisito previo para presentarse.
- Comunitat Valenciana: temas de lengua valenciana y la normativa educativa autonómica derivada de la Llei d’Educació Valenciana, que convive con el marco LOMLOE. La Conselleria d’Educació publica la convocatoria con el desglose completo.
- País Vasco (Euskadi): el sistema de oposiciones es competencia de Hezkuntza Saila (Departamento de Educación del Gobierno Vasco), que tiene regulación propia y fija los perfiles lingüísticos (PL) exigidos según el modelo de enseñanza en euskera o bilingüe.
- Galicia, Baleares y Navarra también tienen especificidades propias, aunque con menor impacto en el número total de temas que en las tres anteriores.
Si te presentas en una comunidad con lengua cooficial, estos temas adicionales no son opcionales: entran en el examen y cuentan en la nota. Planificarte ignorando ese bloque es un error frecuente entre opositores que vienen de otras CCAA.
Qué pesa cada tema y cuántos elegir el día del examen
En la mayoría de las convocatorias de acceso a cuerpos docentes, la prueba de conocimiento específico funciona del siguiente modo: el tribunal publica un sorteo de temas el mismo día del examen, el opositor elige uno de entre varios que salen en ese sorteo y lo defiende oralmente ante el tribunal durante un tiempo limitado (habitualmente entre 30 y 60 minutos, según la convocatoria).
Esto tiene una implicación directa en la estrategia de preparación: no puedes elegir no preparar ningún tema con la esperanza de que no salga. El sorteo cubre la totalidad del temario. Los opositores que intentan «apostar» a una parte del temario asumen un riesgo muy alto de encontrarse en el examen con el bloque que no prepararon.
La buena noticia es que la profundidad exigida varía. El tribunal no espera que cites de memoria cada artículo de cada decreto; espera que demuestres criterio pedagógico y capacidad de argumentar desde la normativa vigente. Eso es dominio activo, no erudición memorística.
Para entender cómo encaja la preparación del temario en el conjunto de la oposición —temario, programación, supuesto práctico y defensa oral—, te recomendamos leer nuestra guía completa sobre cómo preparar las oposiciones docentes en 2026. Y para organizar en el tiempo esa preparación, el siguiente paso lógico es ver cómo planificar semana a semana: lo desarrollamos en detalle en el artículo sobre cómo planificar el estudio de oposiciones con calendario semanal.
Qué contiene un tema de oposición y cómo estructurarlo para defenderlo ante el tribunal
Muchos opositores confunden el número de temas con el volumen real de trabajo. Un tema de oposición docente no es un capítulo de un libro de texto: es un documento que integra marco normativo, fundamentación teórica, implicaciones didácticas y conexión con el currículo vigente. Defenderlo ante un tribunal en 30–60 minutos exige mucho más que haberlo leído.
La estructura habitual de un tema bien trabajado incluye:
- Introducción y justificación: por qué ese tema es relevante en el marco de la LOMLOE (Ley Orgánica 3/2020) y del currículo básico del cuerpo correspondiente. Aquí se sitúa el tema en el sistema educativo actual, sin citar leyes derogadas.
- Desarrollo de contenidos: el núcleo del tema organizado en epígrafes claros. Cada afirmación pedagógica o curricular se apoya en autores o en normativa, con cita real, no de memoria inventada.
- Implicaciones didácticas y curriculares: cómo se traslada ese contenido al aula, qué saberes básicos activa, qué competencias específicas desarrolla. Esta parte conecta el tema con la programación didáctica y demuestra al tribunal que el opositor no solo sabe la teoría sino que puede enseñarla.
- Conclusión: síntesis y apertura a la reflexión pedagógica. No es un resumen; es una valoración crítica del tema en el contexto educativo actual.
El tribunal no busca enciclopedias andantes. Busca docentes que demuestren criterio, que sepan conectar la norma con la práctica del aula y que argumenten con coherencia. Por eso preparar un tema no es memorizarlo: es interiorizarlo hasta poder defenderlo con tus propias palabras y responder las repreguntas sin bloquearte.
La LOMLOE (Ley Orgánica 3/2020) supone un cambio de paradigma curricular que afecta directamente al contenido de los temas en todas las etapas: la introducción de los saberes básicos, las competencias específicas y los criterios de evaluación como elementos curriculares primarios exige que el temario que usas esté actualizado a esta ley, no a la LOMCE derogada. Muchos materiales en circulación siguen referenciando la normativa anterior; verificar la vigencia de las fuentes que usas es parte del trabajo de preparación.
No es cuántos temas memorizas, es cómo los recuperas: temario activo vs pasivo
Aquí está el problema central que vemos repetirse en opositores que llevan meses estudiando y aun así suspenden: confunden leer con aprender. Leen el tema, lo entienden, lo repasan… y creen que lo tienen. Pero cuando llega el examen, la recuperación falla porque nunca entrenaron la recuperación.
La ciencia del aprendizaje lleva décadas documentando esto. Los dos mecanismos que más consolidan la memoria a largo plazo son:
- Recuperación activa (retrieval practice): forzarte a extraer la información de tu memoria —respondiendo preguntas, haciendo esquemas de memoria, explicando en voz alta— en lugar de releerla. Cada acto de recuperación refuerza la huella mnémica mucho más que cualquier repaso pasivo.
- Repaso espaciado (spaced repetition): volver al material en intervalos crecientes antes de que el olvido sea total. Si repassas el tema 3 tres días después de estudiarlo, y luego a la semana, y luego al mes, lo consolidas con un esfuerzo muy inferior al de leerlo cuatro veces seguidas.
El estudio pasivo —leer, subrayar, releer— genera la ilusión de competencia. Te parece que lo sabes porque el texto te suena familiar. Pero familiaridad no es recuperación. Y en un examen oral ante un tribunal, solo tienes recuperación: nadie te va a dar el texto para que lo reconozcas.
La diferencia entre un opositor que estudia el temario activamente y uno que lo repasa pasivamente no es de meses extra de estudio; es de método. Y cambiar el método en el momento adecuado puede ser la diferencia entre la plaza y la siguiente convocatoria.
Estudia el temario preguntando a una IA que cita el BOE, no que lo inventa
Una de las aplicaciones más potentes de la IA en la preparación de oposiciones docentes es precisamente esta: convertir el repaso pasivo en recuperación activa. En lugar de leer el tema 15 por tercera vez, le preguntas al coach cuáles son las competencias específicas del área de Matemáticas según el currículo básico de Primaria, y tienes que responder. El coach evalúa tu respuesta, señala lo que falta o lo que está mal fundamentado, y cita la norma exacta.
Pero aquí está el punto crítico: no cualquier IA sirve para esto. Una IA generalista como ChatGPT puede citar artículos que no existen en la LOMLOE, inventar decretos o mezclar normativa derogada con la vigente. En una oposición, memorizar normativa falsa es peor que no estudiarla: el tribunal te corregirá delante de todos, y eso afecta a toda la exposición.
En Opolevel construimos el coach de IA de otra forma. Responde exclusivamente desde un corpus de legislación educativa oficial —BOE, decretos autonómicos LOMLOE, circulares de consejería— y bibliografía pedagógica verificada. No puede inventarse un artículo porque su única fuente son los documentos reales. Cuando el coach te dice «el artículo 9 del Real Decreto 157/2022 establece que…», ese artículo existe, esa ley existe y ese contenido está en el documento indexado.
Si quieres poner a prueba este enfoque, puedes empezar con la cuenta gratuita: te damos puntos de bienvenida para usar el asistente de temario con IA y comprobar tú mismo la diferencia entre una IA que cita y una que alucina. Si estudias en Castilla-La Mancha, también puedes ver la información específica de la convocatoria en nuestra página sobre oposiciones de Primaria en CLM. Y para estar al día de las últimas convocatorias publicadas, visita nuestra sección de noticias de oposiciones.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos temas tiene exactamente la oposición de Primaria en mi comunidad?
El número varía por comunidad autónoma. El temario de referencia para Primaria suele rondar los 25 temas, pero la cifra exacta —y los bloques que incluye— la fija la convocatoria oficial de cada CCAA. Consulta el BOE o el boletín oficial de tu comunidad donde se publica la resolución de convocatoria. Si tu comunidad tiene lengua cooficial, suma entre 3 y 6 temas adicionales a ese número.
¿Puedo estudiar solo una parte del temario y apostar a que no salga el resto?
No lo recomendamos. El sorteo de temas el día del examen cubre la totalidad del temario oficial. Puedes «apostar» a reducir el tiempo dedicado a bloques que históricamente salen menos, pero dejar temas completamente sin preparar es un riesgo real: si te toca uno de esos en el sorteo, no tienes margen de maniobra ante el tribunal.
¿Qué diferencia hay entre estudiar el temario con recuperación activa y simplemente repasar?
La diferencia es enorme en términos de retención a largo plazo. El repaso pasivo (releer, subrayar) genera familiaridad con el material pero no entrena la recuperación real. La recuperación activa —responder preguntas, hacer esquemas de memoria, explicar en voz alta sin mirar— obliga al cerebro a reconstruir la información, que es exactamente lo que tienes que hacer en el examen oral. La investigación sobre aprendizaje muestra consistentemente que la recuperación activa produce una retención entre 1,5 y 2 veces superior al repaso pasivo equivalente en tiempo.